10 Lugares Que Quiero Conocer Antes de Morir.

Listas de lugares por conocer «antes de morir», existen muchas, demasiadas quizás, todas o la mayoría incluyendo alguna playa extraordinariamente hermosa en la mitad del Océano Pacífico, pero para mi, que nací cerca del mar, de un paraíso tropical  de belleza incomparable, una playa no es que sea lo que más me apetezca. He decidido hacer una lista de 10 lugares a los que definitivamente quiero ir y conocer, recorrer, explorar, sentir, ver, oler y degustar, antes que el tiempo o el azar decidan arrancarme de este mundo para siempre.

10. Nueva York – Estados Unidos de América.

New York
Nueva York.

¡Por favor! ¿Quién no quiere ir a la ciudad que por décadas ha sido proclamada la «Capital del Mundo»? La ciudad que el cine se ha encargado de destruir y reconstruir miles de veces,  que tantos desastres ha aguantado en la ficción y a la que la tragedia tocó un lejano Martes de Septiembre. ¿Cómo no querer conocer esa ciudad que nunca duerme?

9. San Francisco – Estados Unidos de América.

«Una ciudad que se declara invadida por una ola de calor, cuando los termómetros llegan a 21ºC» fue una frase que encontré en un libro hace tiempos, una ciudad donde el tranvía no es sólo una atracción turística, una ciudad con enormes y empinadas colinas, de frente a un Océano que resplandece justo al atardecer.

8. Leticia – Colombia.

Y no todo lo que quiero conocer está fuera de mi país, un lugar que me intriga por ser el último rincón de Colombia, donde convergen tres países, tres culturas, en medio de la inmensidad del río y la selva.

7. Auckland – Nueva Zelanda.

El reino escondido de los Maorís, en medio de montañas nevadas, llanuras escarpadas y océanos lejanos, donde la fantasía parece fundirse con la realidad. Donde las palabras suena familiares y crees poder entenderlas sólo para rendirte, quizás, en el primer intento.

6. Las Islas Falkland – Reino Unido.

El centro de la discordia, en medio de un mar de hielo, focas y pingüinos. Sería interesante ver como viven allí, tan cerca de América Latina, y a la vez tan lejos.

5. Reikiavik – Islandia.

Frío, el paraíso de la justicia social, la Coca Cola y los glaciales… un lugar donde el fuego y el hielo conviven como si fueran viejos amigos, dándole un hogar a un pueblo pacífico y diferente de la calidez tropical en la que crecí.

4. Petropavlovsk-Kamchatsky – Rusia

En el extremo oriental de Rusia, tan cerca de Japón, y con los restos de la Unión Soviética aún vivos y respirando, un sitio al que sería interesante ir en ese tren Transiberiano del que se cuentan tantas historias, al que hay que dedicarle tiempo, paciencia y dinero.

3. Kiruna – Suecia.

Donde la noche y el día pueden durar semanas, donde las auroras boreales danzan en el cielo y esa palabra «Paraíso» empieza a tener sentido.

2. Tokyo – Japón.

Esa ciudad que he visto desde niño, plasmada en dibujos animados, donde el futuro parece haber llegado hace décadas, y donde el pasado vive en la índole de sus habitantes. Donde los cerezos dan un espectáculo maravilloso primavera tras primavera.

1. Seattle – Estados Unidos de América.

Alguna vez me preguntaron por qué querría ir yo a una ciudad que no tiene nada de interesante… respondí que quizás los ferries, los cielos encapotados, la aguja especial… no sé, siento algo magnético en esa ciudad en la que nunca he estado y no sé explicar por qué. Quizás, cuando este allí, lo pueda comprender.

La «Sangre Derramada» de Åsa Larsson.

«¿Qué carajos es lo que les pasa a estos suecos?» fue lo primero que se me pasó por la cabeza luego de terminar «Sangre Derramada», novela de la autora Åsa Larsson y darme cuenta que en esos países a los que tan frecuentemente nos referimos como la versión del paraíso en la tierra, distan mucho de ser la quintaesencia de la felicidad y la cordura.

«Sangre Derramada» o Det Blod Som Spillts, como es su nombre original en sueco es en realidad la segunda novela de la serie de libros de Rebecka Martinsson, serie que inició Solstorm (Aurora Boreal) novela publicada en 2003. Por ser el segundo libro de una serie, por momentos hay alguna que otra cosa que cuesta trabajo entender, pero en términos generales es una historia con trama propia que puede ser perfectamente leída como una novela aparte.

Dicho lo anterior, hay personajes que es evidente que aparecieron en la primera novela y que por tanto la autora ha decido desarrollarlos a lo largo de varias entregas (hasta ahora van 5) por lo que el lector se puede sentir un poco frustrado por los cliffhangers que dejan estos personajes, aunque el misterio central (el asesinato de la pastora Mildred Nelsson) es completamente resuelta llegando hasta el final del libro.

La novela se divide en 10 secciones, tituladas con días de la semana, y cada una de ella se divide en numerosos microcapítulos escritos desde el punto de vista de todos los personajes principales y alguno que otro secundario. Por ser una novela negra (no confundir con novela de terror, que no es lo mismo) se centra en un misterio que la autora logra mantener oculto hasta la última sección, confundiendo al lector, entregándole pistas falsas, hasta llegar a una conclusión espeluznante que pone la adrenalina a mil.

«Sangre Derramada» tarda un poco en llegar hasta su climax, tomando demasiado tiempo en presentar a sus personajes y en los primeros 2/3 le da muy poco al lector con que entretenerse, salvo los conflictos internos de Rebecka Martinsson y las pistas del asesinato de Mildred Nelsson, pero quizás era esa la intención.

Caratula Original en Sueco.

La novela, como es usual ahora en la literatura sueca aborda una variedad de temas espinosos: las mujeres como líderes de la iglesia, el machismo, el feminismo, la caza, las personas con retraso mental, la homosexualidad y la rigidez de las convenciones sociales. La autora no pone en tela de juicio ninguna de las posiciones, teniendo cuidado de hablar con personajes que no piensan igual, por lo que el mensaje de la novela puede resultar ambiguo. Diría, sin embargo, que al agregar al final de cada sección una aparte titulado Patas Doradas, la autora se propone hacer que el lector se pregunte si destruir la vida silvestre es tan frívolo como salir con un arma y matar por que sí. También es notable su intención de mostrar que las posiciones extremas y radicales no suelen terminar bien.

Otra cosa que me parece importante destacar de esta novela es la capacidad de la autora de explicar el proceso en que un ser humano aparentemente ordinario y feliz, termina orillado al borde de la locura, que es lo que sucede con dos de los personajes principales; me hace preguntarme por qué una sociedad presuntamente tan civilizada y avanzada como lo es la del Norte de Europa es tan proclive a estos problemas de inestabilidad emocional y mental… ¿Por qué una sociedad donde no existe la guerrilla, ni los políticos mafiosos y asesinos, donde la salud y la educación son gratuitos y eficientes y donde la plata alcanza para todo, tiende a ser tan irreparablemente retorcida? ¿Es a ese nivel donde queremos llegar?  Y eso no sólo lo muestra este libro, sino también la (inconclusa) obra de Stieg Larsson y de otros autores suecos.

Quizás nuestro país, con todos los problemas que tenemos, puede que no sea el paraíso, pero tampoco es la última paila del infierno, como a algunos les excita creer.

Sólo me queda decir que realmente quiero leer más de Åsa Larsson y más sobre Rebecka Larsson, quizás tenga la oportunidad de hacerlo más durante este año.

Libro 1/12 de 2014.

El Despertar Conservador.

Contra todo pronóstico y a pesar de los millones de pesos y las cuotas burocráticas que Juan Manuel Santos invirtió para comprar la conciencia de los parlamentarios de todos los partidos del Frankenstein ese que llaman «Mesa de Unidad Nacional», el Partido Conservador, uno de los más antiguos y de más tradición en Colombia decidió darle una patada en el trasero al primer mandatario y lanzar su propio candidato… o mejor dicho, su propia candidata a la Presidencia de la República para el periodo 2014-2018 y se trata de nada más y de nada menos que de la ex-ministra Marta Lucía Ramírez.

Y se nota que los primeros ardidos por el hecho son precisamente los parlamentarios como el degradado ese de Roberto Gerlein, que que puso el grito en el cielo cuando el partido decidió salirse de la sombrilla Santista y armar toldo aparte. En su peculiar estilo de hablar basura, Gerlein ha afirmado que la elección de Ramírez estuvo viciada y lo dice un personaje notable por ser el símbolo de la intolerancia, la compra de votos y el elitismo en una de las ciudades más elitista de Colombia.

¿Cómo te quedó la jeta, Gerlein?

Santos ha acudido a las peores estrategias para consolidar su poder, ya que le resulta imposible comprar los votos de todos los colombianos, decidió comprar a los senadores y que estos hicieran el trabajo por él, teniendo infiltradso en todos los partidos, exceptuando quizás al Centro y al Polo Democrático. Es así como Gerlein, Efraín Cepeda y Juan Gabriel Uribe, quedaron viendo un chispero y tendrán que luchar por la presidencia desde su partido, o pasarse al Partido de la U, que se han convertido en una cueva de ratas conspiradoras, capaces de venderse, cual prostituta, al mejor postor político. Que asco.

Desde ya confirmo que estaré apoyando la candidatura de Marta Lucía Ramírez a la presidencia porque ha mantenido un discurso firme a lo largo del tiempo, con el cual tengo una afinidad indiscutible. Vientos de cambio soplan con Ramírez, ya va siendo hora de darle a la mujer un espacio en la política, y más a Ramírez, que ha demostrado temple y decisión en todos sus cargos.

PD: ¿Y ese milagro que Noemí Sanín no hizo parte de la baraja de precandidatos? ¿Por fin se rindió?

SkyDrive de Microsoft Cambia de Nombre: Denle La Bienvenida a OneDrive

Como habrá cambiado el mundo, que ahora cuando a alguien le hablan de una nube, lo primero que se imagina no son los hermosos hidrometeoros que circulan por nuestros cielos, inspiradores de infinitas obras de arte, sino a los polémicos servicios de almacenamiento que ahora vienen incluidos hasta en la compra de una bolsa de yupis.

Desde hace unos años, cada uno de los grandes jugadores de la informática y la Internet ha lanzado su propio servicio de almacenamiento en la nube, cada uno con sus pros, sus contras, empezando con el ya veterano Dropbox, siguiendo con Google Drive, iCloud, Skydrive y Ubuntu One, y finalizando con los polémicos Mega(upload), Rapidshare y Mediafile.

Skydrive de Microsft ha estado casi 6 años en circulación, con una capacidad de almacenamiento gratis de 7GB, por encima del promedio en estos servicios que es de 5GB, pero sobreviviendo obligando a los usuarios de Windows OS en tablets y en teléfonos a usar este servicio.

Pero al parecer ese no es el único problema de SkyDrive, ya que por cuestiones legales con el proveedor de televisión britànico Sky, ha obligado a Microsoft a un cambio de nombre, por lo cuál de ahora en adelante pasará a llamarse OneDrive, con una estrategia de mercadeo ligada al nombre, que en español diría algo como:

¿Por qué OneDrive? Sabemos que cada día aumenta el número de dispositivos en tu vida, pero quieres sólo un lugar para tus cosas más importantes. Un lugar para todas tus fotos y videos. Un lugar para todos tus documentos. Un lugar que esté perfectamente conectado en todos tus dispositivos. Tú quieres OneDrive para todas las cosas en tu vida.

Al parecer Microsoft pretende que el cambio no sea sólo de nombre, pero amanecerá y veremos. Con Microsoft en realidad nunca se sabe.

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5 Puntos Positivos Sobre «El Lobo de Wall Street» y Otros Más No Tan Positivos.

Algunos creen que el infierno es un lugar físico, rodeado de llamas donde trillones de demonios dedican todo su tiempo y esfuerzo a torturarte día y noche en un tormento eterno. Otros, como Dante, creen que el infierno viene por capas, y que tu tormento depende del tipo de pecados que hayas cometido en la vida y así. Y otros creen que a cada quien le toca su propio infierno personal, donde se experimenta el peor momento de su vida, una y otra vez, por toda la eternidad.

Hasta ayer creía que mi infierno personal sería repetir las experiencias de mi primer trabajo profesional (hablaré sobre eso en otro post), pero luego de ver «El Lobo de Wall Street» he cambiado de opinión. Mi infierno personal sería estar toda la eternidad viendo el reloj en mi teléfono celular, esperando que esa película termine, mientras sigue pasando y pasando y pasando hasta el fin de los tiempos. (Menos mal no creo en el infierno).

Me importa un reverendo comino que la película haya sido dirigida por Martin Scorcese, a quien admiro mucho por Taxi Driver y La Edad de la Inocencia, pero una película de casi tres horas de duración, repletas de groserías, sexo simulado y humor tristemente negro, es lo que yo considero una larga y angustiosa tortura.

Sí, la película tiene momentos brillantes (alerta spoilers), los cuales me sobran los dedos de las manos para poderlos enumerar:

1) Matthew McConaughey: Su actuación como el mentor de Jordan Belfort (DiCaprio) fue, a falta de otro término, impecable, a millones de años luz de las insípidas comedias románticas por las que se hizo famoso. Y eso que apareció en pantalla como cinco minutos…

2) Los Monólogos de Jordan Belfort: Los diálogos extra-trama son la especialidad de Quentin Tarantino… pero de Scorcese, al menos en esta película,  NO. Las conversaciones era, si no aburridas, bastante convencionales, por lo que lo único rescatable fueron los monólogos de Jordan Belfort, justo en los momentos en que DiCaprio parecía realmente estar disfrutando de su personaje.

3) El Mensaje Subyacente: En esto en realidad si se logró algo. Esta película puede ser utilizada como campaña para la responsabilidad doméstica financiera. Presenta muy bien a los corredores de bolsa aprovechándose de las ganas de dinero fácil de la gente del común para cometer sus fechorías. Quizás a Scorcese le interese hacer una sobre David Murcia Guzmán.

4) La Escena de las Metacualonas: Esta sin duda fue la mejor de la cinta, DiCaprio recordando sus viejos tiempos con Johnny Deep en What’s Eating Gilbert Grape. Sin duda uno de los talentos de DiCaprio es actuar como discapacitado mental, porque en esta escena con Jonah Hill se lució y casi hace que valga la pena la sentada de tres horas.

DiCaprio y Hill en la mejor escena de la cinta.

5) Margot Robbie: Bueno y esta mujer, quizás de las más hermosas que he visto en cine, y a la que le vimos más que a actriz de películas porno, gracias a las incontables escenas de sexo. Punto para Scorcese.

Margot Robbie… desnuda, sin duda uno de los mejores puntos de la película.

Listo, esos son los cinco puntos positivos de «El Lobo de Wolf Street» (The Wolf of Wall Street), a partir de ahí sólo puedo señalar sus puntos negativos. Está bien la sensación de película de los 80-90 que tiene, igual que Argo, pero a diferencia de esta última, el impacto visual de «El Lobo» es agotador, no hay balance de colores y es la misma luz por dos horas y cincuenta y tantos minutos. La historia tiene demasiados puntos muertos, hay unos cuantos picos brillantes, como la escena de las metacualonas, pero del resto es el paraíso de las escenas sobrantes. ¿Era que no había editor o qué?

No tengo nada en contra del sexo en el cine, siempre que se trabaje bien, pero en esta se pasaron, y si al menos hubiesen tenido la decencia de hacer un trabajo de buen gusto, pero parecía por ratos el remake de American Pie 3. Y por último, aunque la película este basada en la vida real de Jordan Belfort, la historia del drogadicto que toca fondo y logra una segunda oportunidad, la he visto tantas veces en el cine independiente latinoamericano, que creo que Scorcese en esta no da la talla.

Para resumir: Con algunos puntos brillantes, esta apología a la miseria humana y a la obscenidad del dinero, no termina de cuajar en términos de tiempo, convirtiéndose en la «Danza con Dragones» de Martin Scorcese. Fin.

Justo mi cara a la mitad de la cinta.

PD: Espero sus comentarios.

Calificación: 3.25/5.00