El Ejemplo de Brasil

Brasil, el gigante de Sudamérica, el imperialista, el industrial; ese mismo que mencionan junto a Rusia, India y China cuando hablan de los países del futuro, ese mismo que a pesar de ser tan cercano, es a la vez tan lejano, ese mismo país que nos ha llenado de orgullo al sacar la cara por esta parte olvidada del planeta en más de una ocasión, hoy le está dando una lección de madurez y de desarrollo al resto del mundo, especialmente a sus hermanos latinoamericanos.

Brasil es, junto a Rusia, India y China, parte del llamado BRIC, el conjunto de países llamados a liderar la economía mundial.

Irónico, mientras en Colombia, Venezuela y Argentina saltábamos de la alegría al tener la posibilidad de tener tan cerca unos Juegos Olímpicos y un Mundial de Fútbol, que al fin un privilegio que se creía hasta entonces exclusivo de los países “ricos”, estuviera al alcance de nuestros estropeados bolsillos, son los mismos anfitriones de estos eventos, los que han salido a la calle a protestar por la realización de los mismos.

Realmente fui yo el primero en sorprenderme ante los ríos de gente que han salido en las principales ciudades de Brasil a protestar en contra de estos espectáculos que llenarían de orgullo a cualquier país y enumero: Copa Confederaciones (2013), Copa Mundial de Fútbol (2014) y los Juegos Olímpicos (2016).

Cuando al presidente Álvaro Uribe se le ocurrió proponer el nombre de nuestro país como sede para el Mundial del 2014, más de uno (y me incluyo en ese grupo) nos alcanzamos a ilusionar en grande, claro antes de que el presidente de la FIFA prácticamente nos obligara a retirar dicha candidatura y nos dieran el contentillo del Mundial Sub-20 de 2011. Aún así, el hecho de ser sede de un evento mundial, así sea de segunda categoría como ese nos llenaba de un orgullo y una alegría que ahora, con el ejemplo que no está dando Brasil, me parece absurda e irracional.

En Colombia estabamos tan contentos con el Mundial Sub-20, que nadie se puso a examinar con ojo crítico la rentabilidad del evento.

Sí, muy chevere que hayan llegado selecciones de tanta talla futbolística como Malí, Nueva Zelanda, Panamá o Corea del Norte (nótese el sarcasmo) y todo lo demás, pero sólo hasta ahora me empiezo a preguntar si el dinero invertido en este evento realmente tuvo algo de rentabilidad para nuestro país y sobre todo CUÁNTO se gastó en total. Las cifras oficiales rondan los 250 mil millones de pesos, pero hasta los alcahuetas más acérrimos del gobierno han reconocido que esa cifra está muy por debajo de la realidad. Aún así ¿Cuántos hubiese ayudado al sistema de salud esos 250 mil millones de pesos? ¿Cuántas carreteras se hubiesen terminado? ¿Cuántos calzadas dobles?

Siempre pensé que la decisión que se tomó en 1986 de renunciar a ser la sede del Mundial de mayores, que terminó en manos de México, había sido una oportunidad perdida, pero ahora hasta me parece sensata dicha determinación. No tiene presentación que un país con necesidades urgentes en atención a la población esté literalmente echando la plata a la basura organizando eventos cuya rentabilidad dista mucho de ser positiva.

Brasil, un país cuya población goza de unos niveles de vida mucho más elevados que el del resto de sus “hermanos” latinoamericanos, que no tiene tanto de que quejarse como nosotros, que no sufre de carruseles de corruptos en todas las esferas del poder, ni de carreteras obsoletas, ni de un sistema de salud ineficiente, ni de un montón de asesinos haciendo de las suyas en todo el país… y aún así ha salido a las calles. En una muestra de madurez digna de admirar, no se han dejado encandilar por las mieles de los mundiales de fútbol y de las olimpiadas y han mirado primero las necesidades que tienen y que se han dejado de atender para asignarle recursos a estos eventos.

Gracias Brasil, por este ejemplo tan grande que nos estás dando.

Los brasileros no tienen ni idea del ejemplo que le están dando al mundo, sobre todo a sus países hermanos con esta actitud, llena de sensatez. Nunca faltan los aguafiestas como “el rey” Pelé, que amarrado con sus contratos de publicidad con cuanto banco y tarjeta de crédito patrocinadora del mundial existe, le pidió a sus compatriotas que “olvidaran” las protestas y se concentraran en el fútbol… o más bien en la publicidad de sus patrocinadores. Muy mal por Pelé, pero igual no esperaba más de un sujeto que ha hecho su fortuna a costillas de patrocinios comerciales luego de retirarse. Cuanta razón tienen Maradona y Romario cada vez que se refieren a dicho personaje, ¡cuanta razón!

Ojalá no sólo en Colombia, sino en toda América Latina tomemos nota de lo acontecido en Brasil y empecemos a luchar, después de todo el gobierno y el Estado están allí para garantizarnos nuestros derechos, no para pisotearlos y hacer con ellos lo que les de la gana.

Sobre Inauguraciones, Clausuras, Mundiales y Regionalismos

Colombia 2026, un sueño dorado.

Por fin ha finalizado el Mundial Sub20 de Fútbol que se llevó a cabo en nuestro país. 8 ciudades albergaron el evento más importante de los últimos tiempos, que mostraría ante el mundo la cara amable de nuestro país y tal vez le daría la posibilidad a nuestro país de coronarse campeón de un evento de estas magnitudes; aunque esto último no sucedió, y aunque puede que haya habido algunos puntos negros, estoy completamente de acuerdo con Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, nuestro país está preparado para un evento de las proporciones de un mundial de Fútbol de mayores, el evento deportivo más grande del mundo que se celebra cada año, aunque la posibilidad más cercana es para el 2026.

De los pocos puntos negros que se pueden citar está, por supuesto, la ceremonia de Inauguración de la que ya se ha hablado lo suficiente por razones que no vale la pena repetir. Pero el escozor que ha causado el desastre que se cometió el 29 de Julio en el Estadio Metropolitano de Barranquilla yace no en un regionalismo absurdo, sino en la percepción de que la plata que se asignó para eso evento no se vio, y peor aún que si fue en Barranquila donde se dejaron llevar por el regionalismo absurdo ya mencionado al no ofrecerle al público una Inauguración de talla internacional sino una fotocopia de un desfile de carnaval, que sumado a la falta de planificación dejaron en el país la sensación de que algo oscuro sucedió ahí, bajo las ordenes del “Mejor Alcalde del País” que ha demostrado que tiene mucha cola que le pisen y no es tan perfecto como proclaman a diestra y siniestra. El error de Barranquilla fue confiar en su decadente élite y que (seamos sinceros) maneja a esa ciudad con el dedo meñique.

Pero, ojo, aunque dentro de nuestro país Barranquilla fue la que quedó mal, el resto del mundo no dirá “Barranquilla hizo una pésima Inauguración” dirá “Colombia hizo una pésima Inauguración” lo cual es totalmente acertado, hay que mirar más arriba y ver que motivaciones tuvieron los que decidieron darle a la Capital del Atlántico este evento tan importante y casi sin ninguna supervisión, más aún, bajo que criterios hicieron esa licitación, por qué se la dieron a Rosanna Lignarolo, y por que hubo semejante falta de preparación y planificación.

El Mundial se llevó a cabo ordenadamente y aunque digan y repitan que se rompieron records de asistencia, para un Mundial de Fútbol se espera que los estadios estén llenos a reventar, el Campín fue el único que lo hizo, y eso para los partidos que jugó la selección Colombia. ¿Acaso no se hicieron campañas de promoción de este Mundial en la población? ¿Por qué esos alcaldes que pidieron tanta y tanta plata para remodelar esos estadios no utilizaron un pequeño porcentaje en estrategias publicitarias? ¿Por qué no se tomaron medidas como declarar días cívicos para que los estadios se llenaran? Teníamos unos estadios espectaculares, con una iluminación impecable, dignos del evento que albergaban, pero ¿Dónde estaba la gente?

El cubrimiento periodístico también fue bastante mediocre, los argentinos a su Copa América le dieron un cubrimiento magistral, se vivía y se respiraba la Copa. Casi no se podía apreciar la diferencia entre el cubrimiento que hicieron para el Mundial de Sudáfrica y el que hicieron para lo Copa América. Eso sí, los “periodistas” de Fútbol Manía RCN y Gol Caracol si se encargaron de inflar las expectativas de los Colombianos, dejando de ser imparciales y pasando a ser otros fanáticos del montón, más peligrosos que las Barras Bravas, puesto que estos tienen el poder de llegar a millones de espectadores.

Pero sí, Colombia está preparada, no hubo desordenes, ni violencia, y se vivió todo dentro de un clima familiar apto para todo público. La ceremonia de Clausura estuvo a la altura, un espectáculo de luces y sonidos complementados con el talento humano y la espectacular puesta en escena teatral. Bogotá respondió y lo hizo bien, al igual que las otras sedes y pues en el extranjero dirán que en efecto, Colombia hizo mejor las cosas en la Clausura (con menos plata) que en la Inauguración.

Ahora ¿Es justo criticar a Barranquilla y extender la crítica a los costeños por el punto negro de la Inauguración? La respuesta no es sencilla, puesto que la orden de darle a Barranquilla ese evento vino de Bogotá y pues el resto de los costeños no tenemos la culpa de que en Barranquilla hagan las cosas como las hicieron, por qué era obvio que si le daban el evento a un Barranquillero se inclinarían a mostrar el único atractivo turístico que tienen que es ese Carnaval.

Hicimos este bien, debemos ir por algo más grande.

Para terminar, es hora de ponernos las pilas, si Colombia va por el Mundial de 2026 hay que empezar a trabajar desde ya, se necesitan estadios más grandes, al menos uno con capacidad para 80000 personas, mejorar en comunicaciones y transporte, trabajar en la oferta hotelera y en un sinnúmero de detalles que se necesitan que funcionen bien, como un reloj suizo para llevar a cabo un evento de dicha Magnitud. Al menos esta experiencia nos dirá que cosas funcionaron y que cosas no, ya no vamos a ciegas.

En el caso hipotético de que Colombia realice la Copa Mundo de 2026, habrán pasado 40 años para enmendar el error garrafal de haber dejado ir la copa de 1986. Y tendremos que hacer el esfuerzo todos, costeños, paisas, rolos, santandereanos, caleños, opitas, todos si en serio queremos que el mundo nos reconozca por cosas mucho mejores y demostremos que en nuestro país hay mucho que mostrar.

¿Sigue siendo América Latina el Patio trasero de Estados Unidos?

Traducción NO literal del articulo original de la revista The Economist.

La nueva promesa de América Latina y la necesidad de una nueva actitud al norte del Rio Grande.

Este año se cumplen 200 años del inicio de América Latina por la independencia política de la Corona Española.  No se puede culpar a los extranjeros por concluir que no hay mucho que celebrar por allá. En México, que festejó su Bicentenario hace algunos días,  las bandas narcotraficantes se han enfrentado al gobierno en una campaña con una nivel de violencia que no se había visto desde los tiempos de la Revolución Méxicana hace ya casi un siglo. El reciente descubrimiento de 72 cadáveres, posiblemente inmigrantes de tan lejos al sur como Brasil, en un granero en el norte de México, no solo marca una nueva marca en la escalada violenta, sino que también es un recordatorio de que algunos latinoamericanos siguen frustrados por la falta de oportunidades en sus propios países, y corren terribles riesgos en la búsqueda del esquivo sueño Americano al norte de la frontera.

La democracia puede que haya remplazado a los dictadores de antaño (a excepción, claro está de la isla de Cuba que todavía pertenece a Castro) pero los muchos otros vicios latinoamericanos como la corrupción y la injusticia parecen estar más atrincherados que nunca. Igual que los Caudillos (neo-dictatoriales) como Hugo Chavez en Venezuela que ha dilapidado la gran bonanza petrolera del país, con el fin de ganar a toda costa la elección legislativa que tiene lugar este mes.

Un Renacimiento Económico.

Ahora, mirando más allá de los titulares y como lo indica nuestro reporte especial, algo extraordinario está ocurriendo en América Latina.  Por cinco años hasta 2008, las economías de la región crecieron 5.5% mientras que la inflación permaneció en un solo digito. La crisis financiera interrumpió solo brevemente este crecimiento, crisis en la que por primera vez América Latina era solo un inocente espectador, no el protagonista. Este año la economía de la región crecerá más del 5%. El crecimiento económico va de la mano con el progreso social. Decenas de millones de Latinoamericanos han salido de la pobreza y se han unido a una creciente clase media-baja. Aunque la distribución de ingresos permanece mas desigual que en cualquier rincón del globo, al menos se está reduciendo en la mayoría de los paises. Mientras que los peleones políticos vociferan tonterías sobre integración, los negocios de la región muy calladamente están haciendo el trabajo y testigo de ellos es el cohorte emergente de las “multilatinas”.

A la vez que enfrentan dificultades en una China cada vez más complicada, las multinacionales del mundo rico están empezando a mirar a América Latina con un nuevo interés.  Martin Sorrell, un publicista británico, habla del “Amanecer de la Década de América Latina”. Brasil, la gran potencia regional es la causa de la mayor parte de esta excitación. Pero Chile, Colombia y Perú están creciendo generosamente e incluso México está avanzando, a pesar de la narco-violencia y la profunda recesión  ocasionada por sus estrechísimos lazos con la enferma economía de los Estados Unidos.

Hay dos factores detrás del renacimiento de América Latina: el primero es el apetito de China y la India por materias primas en las que el continente está muy bien dotado. Pero el segundo factor son las mejoras en el manejo económico que ha traído estabilidad a una región que ha cojeado por mucho tiempo por causa de la inflación y ha fomentado una expansión rápida pero sustentable del crédito de un sistema bancario bien regulado. Dentro de estos dos factores, se ha creado un circulo virtuoso en el que el crecimiento de las exportaciones se equilibra con el crecimiento del mercado doméstico. Ya que fueron fiscalmente más responsables durante la bonanza pasada que en las que ocurrieron antes, los gobiernos pudieron permitirse medidas de estímulo durante la recesión. Hay una lección aquí para el Sur de Europa: América Latina reaccionó a su crisis de deuda soberana de los años 80 con reformas radicales,  deuda que se ha ido pagando con el tiempo.

El Peligro de la Satisfacción

El peligro para América Latina es la satisfacción. Comparada con la mayor parte de Asia, América Latina continua sufriendo de discapacidades auto-infligidas, a excepción de la agricultura, la productividad está creciendo más lento que en cualquier otro lugar. La región ni ahorra ni invierte lo suficiente, ni educa ni innova. Por causa de regulaciones obsoletas la mitad de la fuerza laboral se encuentra en la economía informal, incapaz de cosechar las ganancias en productividad que surgen de la tecnología y la economía de mayor escala.

Arreglar estos problemas requiere que los líderes políticos de América Latina redescubran el apetito por las reformas. La democracia ha traído mejoras en la política social: los gobiernos están gastando en los antes descuidados pobres, parcialmente a través de esquemas de transferencia condicional de efectivo, una iniciativa en la que América Latina es pionera. Pero hay más necesidades por suplir , especialmente a mejorar las escuelas y el servicio de salud,  para que así TODOS tengan la oportunidad de salir adelante. También se necesita un gran acuerdo para frenar la economía informal, en el cual las reformas en el mercado laboral se vinculen con una fuerte red de seguridad social. E incluso si algunas cosas como la infraestructura, la investigación y el desarrollo sencillamente necesitan mas gasto gubernamental, la preocupación es que el triunfalismo por haber escapado de la crisis financiera promueva el retorno a una participación mayor y obsoleta del estado en la economía (a pesar del fracaso de estas políticas en la región en el pasado).

Llevar a cabo estas cosas será mas facil si las relaciones con los Estados Unidos mejoran. América Latina necesita liberarse de sus viejos resentimientos, manifiestos en la obsesión del “señor” Chavez con estar en el odiado patio trasero yanqui. Las potencias mucho más inteligentes como Brasil, deberían oponerse mas notablemente a esa estupidez. A medida que empiecen a adentrarse en el escenario mundial, trabajar con los Estados Unidos será un factor cada vez más importante.

La actitud de los Estados Unidos también necesita cambiar. Las preocupaciones sobre la criminalidad y la migración (simbolizadas por el muro que se construye a lo largo de la frontera Sur) han llevado a concentrarse más en los riesgos de las relaciones con sus vecinos que en las ventajas. Esto es bastante extraño cuando los latinos son el segundo grupo étnico más grande en el Norte (ver este articulo), así como contraproducente ya que mientras mientras más abierto sea Estados Unidos a América Latina, mayores las oportunidades de crear properidad, que al fin de cuentas es la mejor protección contra el conflicto y los desordenes. Después de dos siglos quedando rezagados, las partes  Central y Sur de las Americas están por fin cumpliendo su potencial. Para ayudar a cementar ese éxito, sus primos del Norte deben construir puentes, no muros.

La Paradoja de la CONCACAF.

El hecho de que un club mexicano haya llegado a la final de la Copa Libertadores, por segunda vez en la historia del campeonato (la primera vez fue Cruz Azul en el torneo de 2001) solo nos deja la duda de que tan justo es que se invite a estos equipos a un torneo con una historia sólidamente sudamericana.

No entiendo la verdad cual son las prebendas con México, siendo una federación que no pertenece a la CONMEBOL. En 1998 para garantizar la inclusión del país azteca en la Libertadores se inventaron la llamada Copa Pre-Libertadores,  que enfrentaba a dos equipos mexicanos con dos equipos venezolanos en un todos contra todos, donde los dos primeros equipos pasaban al torneo principal. Parece increíble que se hubiese puesto en igualdad de condiciones a un equipo que es parte de la CONMEBOL (confederación dueña de la Copa Libertadores) con un equipo de la CONCACAF, pero la razón es más simple de lo que se cree: Venezuela subastó sus cupos al mayor postor. Si, los equipos mexicanos que participaban en la Pre-Libertadores debían pagar una suma que ascendía a casi Medio Millón de Dolares (US) a los equipos Venezolanos.  Con la novedad de que México siempre le puso el pie a Venezuela y casi siempre consiguieron los dos cupos que por derecho correspondían a los Llaneros.

Luego con el aumento de cupos de la Libertades, y le es asignado a México un lugar fijo dentro de la copa Libertadores, para lo que se creo un torneo, bastante peculiar. El reglamento de la CONMEBOL para la Copa Libertadores establece que es obligatorio que el campeón de cada federación participe, sin embargo como el campeón México tiene la obligación de participar en el campeonato de la CONCACAF, se inventaron la llamada Interliga, para darle el estatus de campeón a alguno de los equipos que no calificaban para el torneo del área.  Es notorio que en México se vanaglorian de que al menos 6 de sus equipos participen en torneos de talla internacional y en dos confederaciones, ni siquiera Argentina o Brasil tienen ese privilegio. Es así mismo notable que en eventos como en las finales de la Libertadores que han disputado los equipos mexicanos, siempre hayan tratado de enlodar el triunfo Sudaméricano. En la primera ocasión dando a entender que si Cruz Azul ganaba merecía el cupo para la Copa Intercontinental (totalmente ridículo) y en la segunda por la gresca de proporciones titánicas que armaron los jugadores de Chivas al perder el encuentro.

Uno de los inconvenientes graves que veo en que México haga parte de la CL, es que se exportan los encuentros a ese país. Jamás se ha visto que los torneos de la CONCACAF se jueguen en Sudamérica y cuando hay equipos sudamericanos invitados como por ejemplo a la Copa de Oro, siempre los juegos se hacen en suelo de uno de los miembros de la Confederación Norte-Centro Americana, lo cual es una desventaja mayúscula.

La justo sería o a) Sacar a México definitivamente de cualquier torneo de competencia Sudamericana o b) Pensar en unir ambas confederaciones. Los detractores de unir las confederaciones dicen que el nivel de competencia y del torneo clasificatorio en America del Sur  es tan bueno (de eso no hay la menor duda) que incluir equipos de la CONCACAF sería un error, pero la verdad es que ellos mismos se enredan en su telaraña al decir que, los equipos de la CONCACAF tal y como se lleva a cabo la eliminatoria al mundial en esa zona, da muchísima oportunidad a que equipos como Jamaica (es en serio) clasifiquen al torneo mundial sobre equipos con mucho mas nivel futbolístico en Sudamérica. En la CONCACAF deberían admitir que no se quieren fusionar con la CONMEBOL por puro y físico miedo de que de los 3.5 cupos que hay para esa zona, de los cuales 2 ya parecen estar escriturados a México y Estados Unidos, cambien de manos, lo cual no sería una mala idea. Muchos dicen que el prestigio de la CONMBEBOL quedaría comprometido, pero la verdad no estoy de acuerdo.

Incluso con una confederación hemisférica, se podría hacer un torneo continental y de clubes que rivalizara con los que se llevan a cabo en Europa, así como una mayor transferencia en el mercado publicitario y en el jugadores. México es una potencia futbolística, si quiere enfrentarse con los grandes, tiene la oportunidad de hacerlo, solo se requiere un poco de fe en sus propios jugadores y en su propia capacidad futbolística.

¿Cuántos cupos se merece Sudamérica para el Mundial?

Los equipos sudamericanos si sudan la eliminatoria.

No entiendo realmente que pasa en este mundial. Pero tal vez no es que no entienda, sino que me confunden un poco las reglas de la FIFA para asignar cupos en esta Copa Mundo. De las 32 selecciones que están jugando este cada vez mas sorprendente mundial,donde los campeones pierden con Nueva Zelanda están “jugando” 13 selecciones Europeas, 5 Sudamericanas, 3 Centro/Norte americanas, 6 Africanas (si señor leyó bien: 6 selecciones), 3 Asiáticas y 2 de Oceanía (otra vez leyo bien: 2 selecciones).

Sinceramente no entiendo si los que asignan los cupos al mundial realmente conocen esos países a los que tan generosamente entregan esos cupos tan valiosos, o si mas bien fue que se fueron a la zona roja de Amsterdam a aspirar alucinógenos antes de hacer dicha repartición. No puedo creer que dos equipos como Australia y Nueva Zelanda hayan clasificado, pero Colombia, Perú y Ecuador se quedaron viendo el mundial por televisión aprovechando las promociones de DirectTV, cuando la liga de donde salieron estos equipos solamente tiene 16 equipillos armados a la carrera donde la estrella es el man que hace el gol en el campeonato de banquitas de la cuadra y donde los partidos se ganan 10-0 a favor de Nueva Zelanda, claro esta. Hasta la misma Australia se aburrió de la situación y se fue a jugar con los equipos asiáticos que (dicen ellos) tienen mejor nivel.

Por allá en los años setenta cuando el mundial se jugaba entre 16 buenos equipos, Europa mandaba 10, Sudamérica 4, Asia, África y Norte / Centro América 1; ahora que hay el doble de equipos TODAS las confederaciones han incrementado asombrosamente el número de cupos que llevan al mundial, todas excepto Sudamérica  ¿las mas beneficiadas? Asia y Africa que ya superan a Sudamérica en número de cupos. La excusa que sacan en la FIFA es que todos merecen particpar y que en Sudamérica no pueden clasificar tantos porque son solamente 10 selecciones. ¿O sea que en el Campeonato Mundial de Tejo hay que abrirle cupo a Corea del Norte y a Ghana solo porque todos merecen participar? No nos crean tan pendejos.

Si se tiene en cuenta la tradición futbolística estoy de acuerdo en que Europa se merece 13 selecciones en el mundial, pero ¿desde cuando Asia o África tienen tanto o más fútbol como Sudamérica? Ya me pinto yo la goleada que se llevaría Corea del Norte con Bolivia o con Venezuela. Por si la FIFA no se ha dado cuenta Sudamerica siempre se lleva los repechajes, pero como hay que quedar bien con todo el mundo le dio cupo directo a Oceania y ahora toca eliminarse con uno del mismo continente.

Yo creo más bien es que existe un sentimiento de culpa de estos países Europeos porque se sienten responsables (y tienen toda la razón) de la miseria de África , pero de lo que no se han dado cuenta es que en África y Asia los problemas se solucionan con billete no con cupos al mundial y si hay algo que este campeonato repleto de estadios a medio llenar demuestra es que se está premiando a países donde el fútbol es tan popular como el Hockey sobre Hielo aquí en Colombia.

Sí se quisiera aplicar un rasero justo para todo el mundo, Sudamérica tendría que tener al menos 5 cupos directos al mundial y 2 indirectos, por que si decimos 6 directos, al presidente de la FIFA le da un infarto , pero ¿Quienes no se merecen esos cupos? Pues termínese de ver el mundial y miren cuales son los equipos más malos y ahí si que entre usted mismo y escoja.